Nosotras

En ese momento no lo sabía, pero mi experiencia con la lactancia transformaría por completo mi camino y me llevaría a crear Mom-made.

Misión

Empoderar a las mamás para continuar con la lactancia materna de forma segura, práctica y sostenible, transformando su propia leche en una solución que les devuelva libertad, facilite el cuidado compartido y proteja el valor de cada gota.

Valores

Seguridad y confianza
Ofrecemos un servicio confiable y seguro, con procesos cuidadosamente estandarizados, para que las mamás tengan la certeza de que su leche, y lo que representa, está en buenas manos.

Libertad para maternar
Creemos que la lactancia debe adaptarse a la vida de las mamás, no al revés. Trabajamos para devolverles libertad, flexibilidad y tranquilidad en esta etapa.

Respeto por cada gota
Valoramos profundamente la leche materna y todo el esfuerzo físico y emocional que implica producirla. Por eso cuidamos cada gota de cada banco como si fuera propia.

Acompañamiento con empatía
Entendemos los distintos contextos de la maternidad y acompañamos a cada mamá con sensibilidad, sin juicios y con información clara, para que se sienta sostenida y segura en su decisión.

Cuidado compartido y continuidad
Facilitamos que la lactancia continúe más allá de la mamá, permitiendo que otros cuidadores participen con confianza, sin comprometer la calidad ni el valor de su leche.

Sobre Alexis y Camila

Soy Alexis, y a finales de 2020 recibí una de las noticias más hermosas e inesperadas de mi vida: estaba embarazada. En ese momento no lo sabía, pero mi experiencia con la lactancia transformaría por completo mi camino y me llevaría a crear Mom-made.

En julio de 2021 nació Camila y, desde el primer instante, tuve claro que quería darle lo mejor. Así comenzó una experiencia de lactancia profundamente hermosa, pero también retadora. Decidimos que fuera lactancia materna exclusiva, y en el proceso me encontré con preguntas, miedos y una realidad que muchas mamás conocemos bien: el tiempo, la logística y el cansancio muchas veces juegan en contra.

Fue entonces cuando empecé a investigar si existía una forma de conservar la leche materna sin perder su valor. Descubrir que la leche podía liofilizarse y mantener hasta el 97% de sus propiedades fue un antes y un después para mí. No solo por la ciencia detrás del proceso, sino por todo lo que significaba: libertad, tranquilidad y la posibilidad de cuidar cada gota de ese esfuerzo tan grande que es producir leche materna.

Con el corazón apretado, también fui testigo de cuánta leche se desperdicia por falta de opciones prácticas. Y ahí entendí que Mom-made no se trataba solo de un servicio, sino de acompañar a otras mamás a proteger algo profundamente valioso.

Hoy miro hacia atrás con profunda gratitud. Cuatro años de lactancia nos regalaron momentos íntimos e irrepetibles, que permanecerán por siempre como parte esencial de nuestra historia.

Con el paso del tiempo confirmé que la lactancia no es solo alimento, es vínculo, presencia y una forma de maternar que evoluciona junto con nuestros hijos. Esa certeza es la que sigue guiando a Mom-made hoy, sosteniéndonos en la responsabilidad: hoy contamos con el perfil de Proveedor Cumplido AegisWard®, lo que confirma que nuestra operación es formal, transparente y alineada a estándares profesionales.

Mom-made nace de una experiencia real, vivida en primera persona, y se sostiene en el deseo de que ninguna mamá tenga que elegir entre su vida, su tranquilidad y seguir ofreciendo su leche. Porque la maternidad cambia, los hijos crecen, pero el valor de cada gota, y de acompañar a las mamás con respeto y libertad, permanece.